Me pregunto cómo creen que impacta en la imagen de un club deportivo tener como patrocinador principal a una empresa de apuestas. ¿Fortalece su reputación al asociarse con una marca conocida y con capacidad económica? ¿O, por el contrario, puede generar controversia y dañar su imagen, especialmente entre los aficionados más jóvenes o aquellos que tienen una visión más tradicional del deporte? ¿Es un riesgo que vale la pena correr a cambio del dinero que reciben?